| Chales y chalinas, seducción y elegancia |
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| Escrito por enplenitud.com | |
| jueves, 13 de diciembre de 2007 | |
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Esta prenda, femenina por excelencia, cubre con suavidad y deja ver -en todo su esplendor- la sensualidad de los hombros. El chal se presta a esa forma de vestir provocativa y distinguida que incluye movimientos y miradas, glamour y timidez, según el momento, según el lugar...
¿Cómo ubicar al chal en una época determinada?...la respuesta incluye una conclusión: el chal nunca pasa de moda. Con el correr del tiempo, ese juego de seducción permanece intacto y con él, esta prenda. Desde épocas antiquísimas, hasta la actualidad, salvo por texturas y colores, no ha cambiado, y pronosticamos...nunca cambiará. Existe una gran variedad de chales y chalinas. Desde los echarpes y fulares, hasta los tradicionales mantones y pañoletas, para diferentes edades, gustos y necesidades, este accesorio, se ha convertido en uno de los toques de elegancia más efectivos. Variantes del chal -El echarpe: se utiliza en ocasión de fiestas. Existen variedades muy costosas. -Mantón de Manila: es el más tradicional. Bordado en seda y adornado con largos y suaves flecos, siempre queda fantástico. -El chal de Cashmere (o casimir) es el más antiguo. Tiene mucho movimiento, y no pasa de moda. En realidad, según la opinión de los diseñadores de primer nivel, el chal es un elemento que permite a la mujer -de cualquier edad, pero sobre todo la mayor- trasmitir toda su sensualidad y elegancia y de hacer ver al otro su intención, su estado de ánimo y de despejar su rostro para mostrar su verdadera belleza. No existe una ocasión especial para usar un chal, y por más que parezca una prenda exclusiva de esos “grandes eventos”, una puede darse cuenta de que, en realidad, queda bien en los momentos más rutinarios y “comunes”. Queda bien y junto a un vestido largo, un pantalón o una falda, el chal combina a la perfección. Deja por un momento tu chaqueta en el armario y sustitúyela por una agradable pieza que sabrá resaltar todo tu encanto y belleza. Y, para protegerte del frío y disfrutar de toda la comodidad, desliza sobre tus hombros una amplia pañoleta. Elige materiales abrigados, como lana o paño y sal a pasear en una tarde-noche fría. fuente: enplenitud.com
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Chales y chalinas no hablan, pero son estandartes de la seducción femenina, pues los hombros de una mujer, forman parte del juego de acercamiento visual. Pero ¿cómo hacer para lucirlos con elegancia?.