| Un anillo para cada mano |
|
|
| Escrito por enplenitud.com | |
| viernes, 05 de enero de 2007 | |
|
Una mano femenina flexible, cuidada y elegante en los gestos, merece el más bello adorno y el regalo más precioso: un anillo.
Para las jovencitas, junto al primer esmalte incoloro, ésta el anillo sencillo concreto de la dulce promesa, está el anillo sencillo y gracioso, que adorna sus dedos jóvenes y delgados; para las muchachas enamoradas que esperan anhelantes el regalo de “él “, sello concreto de la dulce promesa, está el anillo de prometida; para la señora, en fin, está la joya que, acaso mas que otra cualquiera, valora su elegancia.
2) El aguamarina – De un delicado color azul, es la piedra mas indicada para el anillo de una jovencita. Porque para ella no es recomendable una piedra excesivamente costosa. El aguamarina, bellamente traslúcida y noblemente emparentada con la esmeralda, es, por su precio, bastante accesible. 3) La turquesa – Redonda u ovalada, y montada en oro amarillo, se adapta especialmente a los anillos de carácter deportivo. 4) El coral – Duro, bellísimo y luminoso, sobre todo en las manos bronceadas por el sol 5) El topacio – Piedra con matices doradas. Cuando va sola y es grande sirve para anillos de tono elegante. 6) El jade – Montado en oro blanco y rodeado de brillantitos es perfecto para la señora sofisticada y de tipo algo exótico. 7) El granate, la cornalina y el lapislázuli – Indicados para las jovencitas, especialmente en anillos “chevalier” 8) La perla – Una sola y bella perla cultivada, montada en oro blanco, es un anillo clásico e insuperable. El oriente de las perlas tiene, matices insospechados y bellísimas: rosa, gris, blanco... Sustituye a menudo al brillante en los anillos de prometida y, aunque menos valiosa, es muy indicada, por su blancura e iridiscencia, para tal uso. Solo o rodeada de brillantitos, o bien acoplada con otra, siempre es bella y aumenta el atractivo de todas las mujeres, en especial de las morenas.
Los anillos de metal (oro, plata u otros menos valiosos) son especialmente adecuados para ocasiones deportivas.
Anillos y diamantes
Es el anillo de brillantes, la mas importante prenda de amor, el regalo de las grandes ocasiones, la joya “para siempre”. La unida de peso del brillante es el quilate, equivalente a un quinto de gramo.
1) La luz: la mas apreciada es la blanca pura y la blanquiazul; después, y en orden descendente, la rosada, la blanca, la gris y la levemente amarillenta. Claro que esta clasificación no puede ser tomada en un sentido absoluto, porque para valorar el brillante, intervienen también otros factores: limpidez, tallado, etc. 2) La limpidez: es puro el brillante que no presenta, a la lente de aumento, resquebrajaduras ni corpúsculos. La limpidez o pureza es un requisito muy importante para estas piedras. Recordemos, no obstante, que cuando se trata de elegir un brillante para un anillo de prometida, que tendrá toda la vida un valor especialmente simbólico, es mejor una gema de dimensiones grandes y de colores luminosos, aunque no sea totalmente pura, que una pequeña y purísima. Aunque valga menos se llevara con mayor satisfacción y, para los ojos no expertos, será muy apreciable y valiosa. 3) El tallado: Es muy importante para la línea y el tono del anillo. El tallado mas común para un anillo clásico es el redondo con un numero variable de facetas (58,32,16,8). El mas romántico es el tallado en corazón pero el mas atractivo es el oval, que incluso da la sensación de mas quilates. El mas refinado es el octogonal, con gran facetas central y facetas laterales de ángulos achaflanados. Para las señoras muy modernas es muy indicado el brillante rectangular: plano, geométrico, deliciosamente severo, es de original elegancia.
La montura del anillo
Elegida la gema, hay que escoger la montura. Si el anillo es de prometida, el modelo mas clásico y tradicional es el “solitario” con el aro en oro blanco e invisibles grifas que sostienen la gema.
* rodear el brillante con una vuelta de lucientes “bágueles”: parecerá mas largo; * engastarlo en un cerco de brillantitos: parecerá más valioso; * montarlo sobre una faja de oro esmaltado en azul: brillara mejor.
Evítese la unión del brillante con piedras duras (turquesa, jade, coral, cornalina), que es difícil y discutible.
2) El rubí: Es otra gema preciadísimo: su color rojo va desde los múltiples matices luminosos de los buenos vinos hasta el rojo calido de la sangre. El tallado mas clásico del rubí es el “cabochon”, el oval ligeramente facetado o el rectangular. También el rubí requiere la montura clásica: grifas de platino o una sencilla corona de brillantes. Les va bien a todas, especialmente a las morenas. 3) El zafiro: Es la apreciadísima gema de reflejos azules. En los anillos le conviene el tallado “cabochon” o el rectangular. Quedara muy elegante si se la rodea de brillantitos, que reavivaran sus tintas y darán mayor intensidad a sus luces. Es la gema adecuada para las rubias.
Cómo elegir un anillo
Hemos hablado de piedras, de tallados, de luces, de colores, de monturas. Pero el tema de los anillos no puede acabar aquí. De hecho, para que un anillo luzca y haga lucir a la mujer que lo lleve, debe haber algo mas: un “vinculo” armonioso y sutil con la mano, con el arreglo general, con las demás joyas y hasta con el tipo físico de la propietaria.
Las manos – Es necesaria una elección cuidadosa: si se acierta, el anillo puede ayudar mucho a la belleza de las manos. - la montura oval hace los dedos mas largos y esbeltos; - el anillo rico valora una mano de poca personalidad; - las piedras grandes armonizan con las manos grandes; las piedras pequeñas parecerían, en tal caso, aun mas reducida; - las piedras pequeñas, por lo tanto, permiten mantener el deseado equilibrio cuando son usadas por manos pequeñas; - las piedras en escuadra resaltan mas en las manos angulosas. Y, sobre todo, no equivocarse en el estilo: - un anillo muy valioso no es aconsejable para una mano de adolescente; - un sólido anillo de oro hace pesada una mano ligeramente gordezuela; - dos o tres anillos juntos no son de buen gusto y hacen pesada cualquier mano; tornando imposible la armonía entre las distintas piedras, colores y luces. El arreglo general Debe llevarse siempre el anillo adecuado al equipo que se lleva. Un brillante “solitario”, un anillo caro (ambos de clásica factura) van bien con cualquier vestido, aun con el traje sastre de las mañanas.
Las otras joyas: Las joyas son “difíciles” y no aceptan cualquier compañía. Con un anillo de turquesas, por ejemplo, hay que evitar un brazalete (la joya más próxima) de piedras duras verdes: sus colores desentonarían.
Limpieza de un anillo
Delicadamente en un baño de agua y jabón. Las partes lisas con la mano, las partes labradas y los ángulos con un cepillo blando. Readquieren brillo si se los lava con una pasta hecha con bicarbonato de soda y agua, luego se los enjuaga bien.
|
| < Anterior | Siguiente > |
|---|


Hay un anillo para todas: lo importante es saber elegir el adecuado, aquel que, por su estilo, su piedra o su montura, parezca hecho a medida para cada ocasión...