Solemos estar pendiente de la mínima arruga que aparezca en nuestro rostro, pero pareciera no importarnos lo que sucede debajo. El cuello también importa, y existen múltiples tratamientos para mantenerlo en forma.
Uno de los errores más frecuentes es aplicar los tratamientos de belleza corporal olvidándose de algunas partes que a simple vista parecerían menores, pero no lo son: los codos y las rodillas.
Un cuello flexible, esbelto y sin arrugas es el resultado de una gimnasia adecuada. Pocos minutos al día son suficiente para conservar el cuello joven .